HISTORIA DE LA CETRERÍA EN COLOMBIA

A pesar de lo antiquísimo del arte de la cetrería, se puede afirmar casi que con toda seguridad, que un porcentaje igual o mayor a un 97 por ciento de mis coterráneos en Colombia, no tiene ni la más remota idea del significado de lo que es la CETRERÍA.

Los datos que a continuación expongo tienen carácter personal y fueron obtenidos a través de experiencias vividas y/o compartidas con conocidos y amigos amantes de este tema en Colombia.

Más que una historia de este arte en nuestro país, es una vivencia de lo que se ha podido experimentar, palpar y conocer a través de casi treinta años de estar indagando, conociendo personalidades, estudiando, compartiendo y aprendiendo al lado de seres humanos inquietos por defender, ayudar, conservar y aportar un granito de arena en el mejoramiento del reino animal, su entorno y la conservación del planeta.

A las personas que se me escape nombrar en esta reseña, bien por la infidelidad de mi memoria, bien porque desconozca de su existencia, de antemano les ofrezco mis más sinceras disculpas.

En 1989 en la ciudad de Valledupar, capital del departamento del Cesar en Colombia, tuve la buena suerte de conocer al arquitecto Moisés Ferreira, quien a su vez era conocido del médico veterinario Alvaro Torres Barreto, miembro de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, al cual pude contactar telefónicamente, compartir algunas ideas y sobre todo aprender mucho de su vasto conocimiento, pues este insigne personaje es entre otras cosas, autor del excelente libro “Cetrería Neotropical” (Santa Fé de Bogotá, 1986), un auténtico estudio práctico de gran utilidad y erudición para los amantes de este arte.

Así mismo, el médico Torres fue miembro de la sociedad Colombiana del comité Internacional de Preservación de las Aves, cuya sede se encuentra en Canadá por la década de los 80’s, más exactamente en 1981.

Desafortunadamente, el doctor Alvaro Torres Barreto, fallece a la edad de 84 años, en noviembre de 1994, dejándonos un legado de amor por la naturaleza, preservación del medio ambiente y defensa de los animales, en especial de las aves.

Del ingeniero agrónomo Javier Bonilla, amigo del señor Barreto, tengo conocimiento que practicó la cetrería en los países Árabes.

Tengo el privilegio de conocer personalmente al arquitecto César Márquez Reyes, quien fuera discípulo del doctor Torres, investigador asociado del Instituto “Alexander Von Humboldt” de Bogotá y coautor del célebre libro “Aves rapaces diurnas de Colombia” (Colombia, 2005), un verdadero tratado de conocimiento y conservación de las aves rapaces en Colombia, además, ha practicado y difundido el arte de la cetrería en Santa Fé de Bogotá, capital de nuestro país.

En el año de 1993, tuve la oportunidad de conocer al señor Alex Ospina, cetrero rehabilitador de aves rapaces, piloto instructor de aviación deportiva, fundador del proyecto “Rehabilitación Liberación y Monitoreo de Aves Rapaces Amenazadas” en el Valle del Cauca – Colombia con la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca CVC, implementación de la cetrería como estrategia para control del peligro aviar en aeropuertos colombianos, monitoreo del halcón peregrino en Colombia, observaciones desde aeronaves, actualmente director del “Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces San Isidro “CRARSI”, proyecto apoyado por la Corporación Autónoma Regional de Risaralda CARDER Pereira, con quien hace muchos años he estado en proyectos con rapaces y practicando la cetrería en las ciudades de Santiago de Cali y Pereira, capitales de los departamentos de Valle del Cauca y Risaralda respectivamente, en Colombia.

En el año 1994 conocí al arquitecto Jaime Alberto Quintero, con quien también he compartido muchos años en la rehabilitación y liberación de rapaces y la cetrería.

Es menester nombrar al biólogo de la Universidad de Caldas en Manizales, capital del departamento del mismo nombre, César Gómez, quien hace parte fundamental del Centro “CRARSI” con sede en la ciudad de Pereira.

Así mismo, hace parte de este Centro, el médico veterinario Felipe Quintero, de la universidad del Tolima, pilar indiscutible en la rehabilitación de las aves.

Debo nombrar de igual manera al señor Andrés Ortega, amante de las aves de presa y la cetrería, en Santa Fé de Bogotá, Colombia,

Sería injusto dejar pasar desapercibidos a los señores Alberto Jáner, ciudadano caleño, Diego López y a Óscar Andrés Rodríguez de Zarzal y de Tuluá – Valle del Cauca respectivamente, practicantes, conocedores y amantes de las aves de presa y la cetrería.

Tengo entendido también que en la ciudad de Santa Marta, capital del departamento del Magdalena, en Colombia, se encuentra el abogado Luis Simanca, a quien no he tenido la oportunidad de conocer, el cual es practicante de la cetrería desde el año 2004, y quien tiene estudios en Educación y Gestión Ambiental del Sena, Políticas del Medio Ambiente y Legislación Ambiental colombiana.

Y finalmente, el señor Jesús Antonio Bayona Rodríguez, tecnólogo en Recursos Naturales Renovables, quien tuvo el beneplácito de conocer personalmente al doctor Alvaro Torres Barreto, con más de 20 años de estudio analítico del gavilán “accipiter ventralis” en libertad y en cautiverio, es un entusiasta de las rapaces y la cetrería, actualmente se encuentra residenciado en la provincia de Ocaña, departamento del Norte de Santander, en Colombia.

Estas son las personas de las cuales tengo información, que han tenido contacto con rapaces o practicado el arte de la cetrería en Colombia.

En Colombia la cetrería se encuentra aún en estado incipiente, sin regulación Estatal, es un tema desconocido por la mayoría de mis paisanos, pues somos muy pocos los que practicamos este arte y nos encontramos con muchos problemas ante la administración.

Queremos promover una practica autentica de la Cetrería que permita diferenciarla de otras actividades que pareciéndose a ella no llegan a serlo, como charlas y exhibiciones de aves rapaces, en las que por mucho que puedan emplear técnicas de cetrería para el manejo de las aves de presa con las que trabajan no se alcanza a lograr el verdadero significado de CETRERÍA.

CETRERÍA es la captura de una presa silvestre en su medio natural con una rapaz entrenada.

La idea es poder difundir este arte milenario, que se conozcan sus bondades, sus aplicaciones, los beneficios que se pueden obtener en el mejoramiento y conservación de las aves, en la recuperación de su hábitat natural, del control biológico que se puede ejercer para evitar inconvenientes y aún accidentes aéreos en las zonas aledañas a los aeropuertos, etc.

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